Cuando llevas 19 años trabajando en la misma empresa, la decisión de poner punto final a esa relación parece muy compleja. Pero cuando esa relación se va degradando, llega un punto en que cualquier empujoncito te ayuda a finiquitar el tema. Es realmente como la típica analogía de estar al borde de la piscina, te gustaría saltar pero no te atreves, y te vas acercando al borde poco a poco hasta que…

En mi caso es ahora cuando se han dado las circunstancias propicias para que pueda dar ese salto. Quiero volver a tener la sensación de disfrutar trabajando que viví durante muchos años en esa casa y que, lamentablemente, a pesar de los excelentes compañeros con los que compartí tantas horas, se ha ido perdiendo en los últimos tiempos.

Y creo que la mejor forma de hacerlo es intentarlo por mi cuenta, dejar el trabajo asalariado para ser autónomo. Al menos durante un par o tres de años me voy a dedicar a explorar temas que hasta ahora sólo he podido atender en mis ratos libres, todos ellos relacionados con la red: contenidos, analítica web, marketing, e-commerce, social-media (¿social qué?), etc.

No tengo ni idea de hacia dónde me lleva ese camino, pero si algo tengo claro es que estoy deseando recorrerlo.

(Foto vía Asitawanda)